Las emociones y el flujo de energía

Emociones y flujo de energía en Yin yoga

 

¿Qué tienen que ver las emociones y el flujo de energía? Si tenemos en cuenta que el flujo libre de energía es salud, ¡mucho! Enfocándonos en los 5 elementos de taoísmo, el Yin yoga nos sugiere equilibrar nuestro estado emocional equilibrando nuestro cuerpo energético. 

En yoga en general, tendemos a abordar el equilibrio emocional de forma indirecta: al hacer nuestra práctica de asana y cultivar una respiración adecuada, la energía fluye, la mente se calma y vuelve más clara, el sistema nervioso se regula y todo ello tiene un impacto positivo sobre nuestras emociones. 

El Yin yoga nos invita a trabajar de una manera más directa con el cuerpo emocional al enfocarnos en las 5 cualidades energéticas del taoísmo y sus 5 pares de emociones asociadas

No es nada raro que en una clase de Yin afloren emociones relacionadas con los canales energéticos concretos que las asanas estimulan. Quizá la ira (meridiano del Hígado) y la tristeza (meridiano del Pulmón) sean las que veo manifestarse con más frecuencia en los alumnos.  

Al explorar nuestras emociones con la actitud de aceptación y autorespeto que propicia el Yin yoga, nos damos cuenta de que no existen emociones positivas ni negativas en sí; todas tienen una función, todas son transitorias y todas necesitan reconocimiento. 

Al igual que la energía vital, las emociones han de poder fluir para transmutarse y convertirse en partícipes de nuestro desarrollo y nuestra felicidad.

La relación entre emociones y elementos (o cualidades energéticas) se comprende mejor cuando entendemos cómo se mueve cada elemento por nuestro cuerpo. El flujo de cada uno de estos 5 elementos tiene muchas similitudes con el flujo de los 5 vayus que ya conocemos del Hatha yoga.  

A continuación voy a centrarme en cada elemento y su par de emociones asociadas, pero existen otros muchos factores que contribuyen a nuestro estado emocional. Aún así, reflexionar sobre emociones concretas, al tiempo que propiciamos el buen flujo de energía vital por determinados canales, puede tener un efecto positivo en nuestras emociones.

Recuerda: el flujo equilibrado de energía (¡y de emociones!) es salud.

Agua: movimiento descendente

Agua: movimiento descendente
El miedo y la sabiduría

El movimiento de la cualidad energética Agua es descendente, al igual que el del vayu Apana, que fluye hacia abajo y hacia fuera y gobierna todas las formas de eliminación necesarias para una salud integral. También rige el parto.

El Agua rige la estación del invierno y está asociada a lo permeable, lo profundo, lo frío, lo oscuro, la noche y la muerte, pero también el descanso, la gestación y lo que está por nacer. Es el elemento más yin de todos. 

La energía del Agua (como el invierno) nos insta al recogimiento, la quietud y la introspección, animándonos a separarnos de lo superficial para adentrarnos en lo profundo y lo desconocido, lo cual puede enfrentarnos al miedo

Sin embargo, la verdadera sabiduría solo puede emerger si emprendemos este viaje de exploración de las facetas más ocultas de nuestro ser y de la existencia, si llegamos a ver y conocernos más allá de los referentes externos definidos por la sociedad o por otras personas.

Aquí tienes algunas asanas de Yin yoga para trabajar con el par miedo-sabiduría y contribuir a equilibrar el flujo de energía en los canales regidos por el Agua (meridianos del Riñón y de la Vejiga). 

Para enfocarte en estas emociones, puedes explorar mediante journaling algunas de estas preguntas de autoindagación justo antes y justo después de terminar tu práctica:

  • ¿De qué/quién tengo miedo?
  • ¿Qué es lo peor que podría ocurrir si _________? 
  • ¿Dónde siento el miedo en mi cuerpo?
  • ¿Qué necesito comprender para sentirme valiente?

Madera: movimiento expansivo

Madera: movimiento expansivo
La ira y la amabilidad

El movimiento de la cualidad energética Madera es expansivo, al igual que el del vayu Vyana, que fluye desde el centro a la periferia y gobierna la circulación de los alimentos, la sangre y el oxígeno, pero también las emociones y los pensamientos.

La Madera rige la estación de la primavera y está asociada con lo que nace tras un periodo de incubación, aquello que brota buscando el calor y transforma la potencialidad en actividad. 

La energía de la Madera (como la primavera) nos vuelve más expansivos, alentándonos a sacar a la luz lo que hayamos estado gestando durante un periodo de recogimiento. Al igual que un árbol que nace de una delicada semilla, cualquier proyecto incipiente necesita guía y protección, es decir, límites adecuados.

Cuando carecemos de la capacidad de establecer límites o nuestros límites no son respetados, nos sentimos invadidas y quizá surja el enfado o la ira. Por otro lado, si nuestros límites son muy rígidos y nos impiden expandirnos de forma natural, puede surgir la frustración.

Solo estableciendo límites saludables que respetamos y hacemos respetar puede surgir la amabilidad y la bondad al relacionarnos con otros y con nosotras mismas. 

Aquí tienes algunas asanas de Yin yoga para trabajar con el par ira-amabilidad y contribuir a equilibrar el flujo de energía en los canales regidos por la Madera (meridianos del Hígado y de la Vesícula Biliar).

Para enfocarte en estas emociones, puedes explorar mediante journaling algunas de estas preguntas de autoindagación justo antes y justo después de terminar tu práctica:

  • ¿Qué situaciones provocan mi enfado/ira/irritabilidad?
  • ¿Dónde siento el enfado/ira/irritabilidad en mi cuerpo?
  • ¿Cómo podría canalizar esa energía hacia algo constructivo?
  • ¿Qué límites necesito establecer para sentirme respetada?

Fuego: movimiento ascendente

Fuego: movimiento ascendente
La excitabilidad y la alegría interna

El movimiento de la cualidad energética Fuego es ascendente, al igual que el del vayu Udana, que fluye hacia arriba y rige el crecimiento físico, así como nuestra capacidad de superar limitaciones para desarrollarnos y evolucionar espiritualmente.

El Fuego rige la estación del verano y, al ser la máxima expresión de lo yang, representa la cúspide energética de un ciclo. Está asociado con el calor, la luminosidad del sol, el movimiento rápido, la comunicación.

La energía del Fuego (como el verano) nos eleva, nos invita al juego, la extroversión y el disfrute en compañía. Sin embargo, este es un elemento muy volátil que puede hacernos perder la estabilidad emocional y caer en una excitabilidad desenraizada.

El Fuego gobierna al Corazón, el mediador entre la Tierra y el Cielo. Si su energía está enraizada pero libre en su ascenso, se manifiesta en nosotros la alegría interna y la capacidad de dar y recibir amor. 

Aquí tienes algunas asanas de Yin yoga para trabajar con el par excitabilidad-alegría interna y contribuir a equilibrar el flujo de energía en los canales regidos por el Fuego (meridianos del Corazón y del Intestino Delgado).

Para enfocarte en estas emociones, puedes explorar mediante journaling algunas de estas preguntas de autoindagación justo antes y justo después de terminar tu práctica:

  • ¿Qué me hace feliz de forma serena y qué me sobreexcita?
  • ¿Dónde siento la euforia y la excitabilidad en mi cuerpo?
  • ¿Hay áreas de mi vida en las que lo doy todo hasta quemarme?
  • ¿Qué personas dejan una huella cálida en mi corazón?

Tierra: movimiento centrípeto

Tierra: movimiento centrípeto
La preocupación y la ecuanimidad

El movimiento de la cualidad energética Tierra es centrípeto, al igual que el del vayu Samana, que fluye en el centro y rige la asimilación, tanto de nutrientes como de experiencias sensoriales, emocionales y mentales.

La Tierra rige la estación del verano tardío y está asociada con el sustento, la cosecha, el centro, la estabilidad. Es un elemento “bisagra o neutro” que prepara para el regreso al recogimiento yin tras la explosividad yang del Fuego. En las personas, representa un delicado equilibrio entre el mundo interno y el entorno que nos rodea. 

La energía de la Tierra (como el Verano Tardío) nos invita a centrarnos y dejarnos nutrir y sostener. También nos habla de la importancia de distinguir aquello que nos proporciona satisfacción y conexión real de lo que no: qué lugares, personas, actividades o pensamientos. Sin esta base nutricia, vivimos desde la carencia y en perpetua preocupación

Por otro lado, si nos sentimos apoyados, nutridos, satisfechos y, sobre todo centrados internamente, dejamos de oscilar entre un extremo y otro y logramos vivir desde la ecuanimidad, con facilidad para adaptarnos a los cambios de la vida.

Aquí tienes algunas asanas de Yin yoga para trabajar con el par preocupación-ecuanimidad y contribuir a equilibrar el flujo de energía en los canales regidos por la Tierra (meridianos del Bazo y del Estómago).

Para enfocarte en estas emociones, puedes explorar mediante journaling algunas de estas preguntas de autoindagación justo antes y justo después de terminar tu práctica:

  • ¿Cómo consigo centrarme?
  • ¿Dónde siento la preocupación en mi cuerpo?
  • ¿Sé pedir el apoyo que necesito?
  • ¿Qué personas/lugares/actividades me nutren?

Metal: movimiento conductor

Metal: movimiento conductor
La tristeza y la apreciación de la belleza

El movimiento de la cualidad energética Metal es conductor, al igual que el del vayu Prana que fluye hacia dentro y gobierna todas las formas de recepción del cuerpo. Con su naturaleza propulsora, nos da la energía básica para impulsarnos a través de los diferentes ciclos de la vida.

El Metal rige la estación del otoño y está asociado con lo que acaba: el anochecer, la luna menguante, la vejez. Es posible que relacionemos estas etapas con finales o declive, pero realmente son solo fases de un ciclo que se repite cada día, cada mes, cada año… ¡E incluso en cada respiración!

La energía del Metal (como el otoño) es conductiva y nos hace sensibles a lo transitorio, a lo que se transforma o desaparece, por lo que es posible que haga surgir en nosotros la tristeza de la pérdida. Al igual que los pulmones reciben oxígeno para expeler dióxido de carbono, la energía del metal recibe, da paso y suelta sin retener.

Cuando aprendemos a aceptar la inevitabilidad del cambio y a vivir con un menor apego, reconociendo que todo final supone un nuevo comienzo, podemos apreciar la belleza en sus infinitas manifestaciones.

Aquí tienes algunas asanas de Yin yoga para trabajar con el par tristeza-apreciación de la belleza y contribuir a equilibrar el flujo de energía en los canales regidos por el Metal (meridianos del Pulmón y del Intestino Grueso).

Para enfocarte en estas emociones, puedes explorar mediante journaling algunas de estas preguntas de autoindagación justo antes y justo después de terminar tu práctica:

  • ¿Qué me provoca tristeza?
  • ¿Dónde siento la tristeza en mi cuerpo?
  • ¿Qué estrategias suelo emplear para evitar sentirme triste?
  • Ahora mismo, si miro a mi alrededor, ¿en qué reconozco la belleza?

Vayus y elementos

Practicar Yin Yoga te ayudará a equilibrar tu flujo de energía y cultivar una mayor comprensión y aceptación de tus emociones, lo cual repercutirá en tu bienestar emocional y físico.

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