El chakra Ajna o del Tercer Ojo desde la perspectiva del Yin yoga

Yin yoga y chakras: Ajna

El chakra Ajna, conocido como el sexto chakra, tercer ojo o chakra del gurú, representa la percepción, la sabiduría profunda y la capacidad de liberarnos de limitaciones autoimpuestas. Desde la práctica de Yin Yoga, armonizar Ajna promueve una visión más consciente y expandida de la vida. Una mirada anatómica a su ubicación revela que en este punto confluyen estructuras clave de los sistemas nervioso y endocrino.

 

Intuición, claridad y conciencia

 

Al facilitar la conexión con la intuición, la claridad mental y los niveles más profundos de conciencia, armonizar el sexto chakra puede aportarnos una visión más clara y amplia del potencial de embarcarnos en un viaje de transformación como es el yoga.

 

Una práctica seria y dedicada, nos va volviendo más conscientes de aquellos impulsos y hábitos subconscientes que determinan nuestra manera de estar en el mundo. También nos puede ayudar a sustituir patrones de comportamiento nocivos por otros más saludables y que tengan un impacto más positivo en nuestras vidas, nuestra sociedad y nuestro planeta. En última instancia, y si nos abrimos a ello, nos hace comprender qué significa realmente estar encarnadas como seres humanos.

Una mirada desde la anatomía

 

Más allá de su dimensión energética, los chakras se localizan en puntos donde confluyen:

 

  • Plexos nerviosos (ramificaciones del sistema nervioso que gestionan la función de diversos órganos)
  • Órganos internos (estructuras vitales que sostienen funciones esenciales como respiración, digestión, circulación o depuración)
  • Glándulas endocrinas (encargadas de segregar hormonas que regulan procesos vitales como crecimiento, metabolismo, respuesta al estrés o reproducción)

 

Los chakras pueden entenderse también como un mapa de la fisiología: puntos donde el sistema nervioso y el endocrino se entrelazan para apoyar las funciones básicas de los órganos internos.

 

Esta lectura física de los chakras nos recuerda que lo sutil y lo tangible se entrelazan en cada proceso vital del cuerpo.

Una mirada a los chakras desde la anatomía
Ajna chakra: visión y coordinación

 

 

Ajna: visión y coordinación

 

Ajna se localiza en un punto donde convergen estructuras clave del sistema endocrino y del sistema nervioso central:

  • Glándula endocrina: la hipófisis (pituitaria), considerada la glándula maestra, que regula el funcionamiento del resto de glándulas
  • Estructuras nerviosas: el quiasma óptico y los nervios ópticos, encargados de la visión y la integración sensorial, junto al diencéfalo (tálamo e hipotálamo)
  • Estructuras sensoriales: el sistema olfativo (mucosa y bulbo olfatorio)

Desde esta perspectiva, Ajna es un nodo anatómico en el que se integran visión, percepción y regulación endocrina, uniendo lo corporal con lo cognitivo.

 

 

Ajna

 

EL SEXTO PELDAÑO DE LA ESCALERA

 

En una imaginaria escalera entre la tierra y el cielo, una polaridad yin-yang entre ambos extremos, Ajna representaría el sexto peldaño.

 

El segundo de los chakras superiores o espirituales nos ayuda a conocernos mejor a nivel espiritual, pero también a desarrollar ciertas capacidades intelectuales como el pensamiento abstracto y simbólico.

 

Este chakra se considera un sexto sentido que gobierna los cinco sentidos de percepción física y regula los cinco chakras anteriores y sus nadis.

 

La capacidad de concentración (dharana) indispensable en una meditación (dhyana) que nos guíe hacia la unión de la conciencia universal y la individual (samadhi), depende de la pureza de este chakra. 

Raíz y flor

 

Orientada hacia la parte anterior del cuerpo, la flor o apertura es la zona más sensible de un chakra y donde suele haber más energía, por lo que es más fácil de sentir para algunas personas.

 

La raíz del chakra Ajna está ubicada en la base del cráneo, donde la columna entra él. Su parte más sensible o flor se abre hacia el entrecejo o tercer ojo.

 

 

Meridianos afectados

 

Según el trabajo del Dr. Motoyama, el chakra Ajna influye principalmente sobre los meridianos de la Vejiga y el Intestino Delgado.

Ajna en equilibrio

 

Cuando este chakra está equilibrado, estamos más abiertos a la percepción psíquica y nuestro sentido de la intuición está más desarrollado. A veces, en el Yoga se empieza el trabajo de chakras desde aquí, pues se entiende que es más fácil armonizar los chakras inferiores si este ya está equilibrado.

 

 

Ajna en desequilibrio

 

Si su energía está en exceso, podríamos sufrir jaquecas, alucinaciones y pesadillas, o tener una forma de pensar rígida y obsesiva con tendencia a intelectualizar negando la intuición. También podría ser que nos sintiéramos superiores espiritualmente y poco dados a la compasión. Si su energía está en déficit, es posible que tengamos problemas con la vista o la memoria, que nos cueste innovar o que carezcamos de autodisciplina y de la capacidad de integrar experiencias pasadas y aprender de ellas.

Ajna chakra en equilibrio o en desequilibrio

CUÁNDO TRABAJAR CON ESTE CHAKRA

 

En el microcosmos. Cuando busques inspiración profunda, desees mejorar tu potencial psíquico o te enfrentes a cambios que te van a alinear mejor con tu verdadero propósito de vida.

 

En el macrocosmos. En época de eclipses, lunaciones o tránsitos astrológicos que traigan claridad o propicien el contacto con planos existenciales más elevados.

Secuencia de Yin yoga para Ajna

 

Secuencia de Yin Yoga para Ajna Chakra

Pranayamas para Ajna Chakra: Chandra y Surya Bheda

 

Haz estos pranayamas al final de la secuencia de Yin yoga, justo antes de Savasana, para equilibrar la energía y preparar el cuerpo-mente para una relajación profunda y consciente.

“Bheda” significa literalmente “atravesar” o “perforar”. En este contexto, nos referimos al aliento que atraviesa el canal lunar (Chandra) o solar (Surya), estimulando respectivamente el flujo energético a través de Ida y Pingala, los dos nadis principales del cuerpo sutil, que según algunas tradiciones confluyen en el sexto chakra.

Preparación

 

Siéntate en una postura de meditación cómoda y estable. Cierra los ojos suavemente o mantenlos entornados. Coloca la mano izquierda sobre la pierna izquierda, con la palma hacia arriba, en Chin Mudra (índice y pulgar juntos, los otros dedos relajados). Con la mano derecha, adopta Vishnu Mudra: pliega el índice y el corazón hacia la palma, dejando extendidos el pulgar, el anular y el meñique. Lleva tu mirada interna hacia el entrecejo, cultivando una atención sutil y sostenida.

 

Chandra Bheda Pranayama (Canal lunar – Ida)

  1. Con el pulgar derecho, tapa suavemente la fosa nasal derecha.

  2. Inhala y exhala únicamente por la fosa nasal izquierda durante 5 ciclos de respiración, contando mentalmente hasta 6 en cada inhalación y exhalación.

  3. Al terminar, destapa ambas fosas y respira con normalidad durante 5 respiraciones completas, manteniendo la mirada interna en el entrecejo.

 

Surya Bheda Pranayama (Canal solar – Pingala)

  1. Ahora, con el dedo anular de la mano derecha, tapa la fosa nasal izquierda.

  2. Inhala y exhala únicamente por la fosa nasal derecha, durante 5 ciclos, también contando hasta 6 en cada fase.

  3. Al finalizar, vuelve a destapar ambas fosas y respira de forma natural por ambas narinas, durante 5 respiraciones completas.

 

Recomendaciones finales

Mantén una actitud de presencia relajada durante todo el proceso. Si lo deseas, puedes visualizar el flujo sutil de energía ascendiendo hacia el tercer ojo. Este pranayama no busca forzar, sino crear un puente suave entre energía, respiración y conciencia.

Bhuchari mudra o gesto de contemplar el vacío

Mudra: Buchari o mudra de contemplación del vacío

 

Esta práctica es un poderoso limpiador psíquico que potencia tu capacidad de concentración. Si llevas gafas o lentes de contacto, quítatelas antes de empezar. Siéntate en la postura de meditación que mejor sostenga tu columna erguida (sobre un zafu, en un taburete de meditación o en una silla) y sitúate frente a una pared blanca. 

 

Con la mano derecha abierta, lleva el pulgar al centro del labio superior y dobla los dedos índice, corazón y anular hacia la palma, a la vez que extiendes el meñique hacia fuera. Enfoca la mirada en la punta del dedo meñique intentando no parpadear.

 

Si empiezas a lagrimear, no te preocupes, es una buena señal. Eso quiere decir que tus ojos, conductos lagrimales y senos paranasales se están limpiando. Además de fortalecer tu vista, estás estimulando la región frontal del cerebro implicada en el pensamiento abstracto, la planificación, la toma de decisiones y otras funciones cognitivas complejas.

 

Practica de esta forma durante cinco minutos. Luego relaja la mano pero continúa mirando el punto donde estaba tu dedo meñique de 15 a 20 minutos. Hazlo durante varios días seguidos para ver los resultados.

 

Preguntas de autoindagación

 

Se pueden hacer escribiendo en un diario después de la práctica de Yin yoga, cuando la escucha interna esté más establecida y nos sintamos más receptivas a recibir una respuesta.

 

  • ¿Desde dónde estoy mirando mi vida: desde el miedo, la proyección o la verdad interior?
  • ¿Qué pensamientos o creencias estoy dispuesta a soltar para abrirme a una visión más clara y amorosa?
  • ¿Confío en mi intuición? ¿Qué señales internas suelo ignorar o desestimar?