El chakra Sahasrara, ubicado en la coronilla

Yin yoga y chakras: Sahasrara

El chakra Sahasrara o chakra corona, el último de los vórtices energéticos del cuerpo sutil según la tradición yóguica, es aquel que nos conecta con la conciencia universal y nos invita a trascender los opresivos límites del yo individual. A través de él, podemos llegar a experimentar el estado de dicha que en Yoga conocemos como Satchidananda. Sahasrara es un portal a la conciencia infinita y la libertad absoluta.

 

Más allá del yo: la vía sutil

 

En algunas tradiciones, este punto en la coronilla no se considera un chakra en sí, sino más bien un umbral para que la energía se mueva hacia arriba y podamos superar las limitaciones de identificarnos como seres encarnados. Aunque pueda parecer algo lejano en el tiempo y difícil de alcanzar, trabajar con el chakra corona tiene un impacto en nuestro día a día. 

 

Al mismo tiempo, recordemos que despertar y equilibrar TODOS nuestros chakras no solo influye en nuestra salud y bienestar cotidiano, sino también en nuestro crecimiento espiritual, algo fundamental para quienes estamos en el camino del yoga.

 

Dedicar tiempo a explorar y armonizar todos estos centros energéticos nos va abriendo gradualmente a una mayor conciencia y va impulsando nuestro potencial completo como seres humanos.

La raíz de los patrones

 

Cada chakra guarda una huella energética de nuestra historia. En ellos residen los samskaras, impresiones que dejan nuestras acciones, emociones y pensamientos pasados.

 

Estas memorias sutiles modelan nuestra manera de sentir y reaccionar, generando bloqueos o repeticiones que condicionan nuestra vida presente.

 

Cuando un chakra acumula demasiadas de estas impresiones:

 

  • la energía se vuelve densa
  • el flujo vital se interrumpe
  • y nos desconectamos de nuestra vitalidad natural

 

En la práctica de Yin Yoga, llevar la atención a estos centros permite reconocer esas memorias sin juicio. Este reconocimiento es el primer paso para liberar el cuerpo energético y recuperar la ligereza interior que nos pertenece por naturaleza.

Los chakras encapsulan los samskaras
La salud de un chakra depende de la salud de todos

La flor del potencial

 

Más allá de sus bloqueos, los chakras contienen también la semilla de nuestro potencial. Al trabajarlos con presencia y quietud, transformamos la energía que antes limitaba en una fuerza de expansión.

 

Cada chakra es una puerta hacia una cualidad humana esencial:

 

  • Raíz: estabilidad
  • Sacro: creatividad
  • Plexo solar: determinación
  • Corazón: compasión
  • Garganta: autenticidad
  • Entrecejo: claridad
  • Corona: conciencia

 

A través de prácticas dedicadas, la energía atrapada encuentra espacio para moverse y expresarse de nuevo, recordándonos que la evolución espiritual comienza cuando habitamos plenamente nuestro cuerpo y nuestra vida.

Sahasrara

 

EL SÉPTIMO PELDAÑO DE LA ESCALERA

 

En una imaginaria escalera entre la tierra y el cielo, una polaridad yin-yang entre ambos extremos, Sahasrara representaría el séptimo y último peldaño.

 

El impulso energético del chakra Sahasrara o corona nos invita a expandir la percepción y reconocer la unidad que sostiene toda existencia. Este flujo ascendente nos abre a estados de dicha y comprensión profunda, conocidos en yoga como Satchidananda.

 

Según despertamos y equilibramos este chakra aspirando a lograr dicho estado, vamos fortaleciendo nuestros valores espirituales, aumentando nuestra capacidad de asombro y abriéndonos a la posibilidad de una vida colmada de felicidad verdadera

 

Aunque Sahasrara representa la culminación del viaje energético, su armonía depende del equilibrio de todos los chakras. Cada uno sostiene al siguiente, como raíces que alimentan la flor: sin la solidez y apertura de los centros inferiores, la energía no puede ascender con fluidez hacia la conciencia; y sin la guía del superior, los demás pierden dirección.

 

Todo el sistema de chakras es un solo río que se eleva hacia la claridad y desciende para nutrir la vida.

Raíz y flor

 

A diferencia de los seis chakras anteriores, Sahasrara no tiene raíz y flor.

 

Ubicado en la parte alta del cráneo, se abre hacia las fontanelas (el área de tejido conectivo entre los huesos del cráneo) y hacia arriba, hacia la infinidad del cielo.

 

 

Meridianos afectados

 

Según el trabajo del Dr. Motoyama, el chakra Sahasrara influye sobre los meridianos de la Vejiga y el Intestino Delgado, así como sobre los dos canales extraordinarios o vasos maravillosos: el Vaso Gobernador y el Vaso Concepción.

Sahasrara en equilibrio

 

Cuando este chakra está equilibrado, existirá una dimensión metafísica en nuestras vidas, ya que proporciona la conexión energética necesaria para trascender la dualidad mundana que nos hace ver en términos de pares opuestos: nosotros mismos y los demás; objeto y sujeto; masculino y femenino, etc. Es decir, nos permitirá abrirnos a una visión más amplia de la realidad para experimentar el conocimiento absoluto o conciencia universal.

 

 

Sahasrara en desequilibrio

 

Si su energía está en exceso, quizá busquemos enseñanzas que aún no estamos preparadas para integrar, tendamos a practicar mucho sin tener una comprensión real de lo que hacemos o exijamos al cuerpo más disciplina y esfuerzo del saludable. Si su energía está en déficit, es posible que no creamos en nada más allá de lo terrenal, que tachemos de iluso a quien manifieste su lado espiritual o que nuestro propósito de vida no tenga una dirección clara.

Sahasrara Chakra

CUÁNDO TRABAJAR CON ESTE CHAKRA

 

En el microcosmos. Cuando quieras afianzar tu práctica de meditación y/o cultivar la capacidad introspectiva, si intuyes que necesitas cambios en tu sistema de creencias básico o si en algún momento te das cuenta de que tienes “ciertos dones” que deseas desarrollar, como la clarividencia o la clarisentencia.

 

En el macrocosmos. Al ser un puente entre la conciencia mundana y la superior, todo momento es ideal para trabajar con Sahasrara y abrirte a la experiencia de la plenitud.

Secuencia de Yin yoga para Sahasrara

 

Una secuencia para Sahasrara Chakra

Meditación Chakra Nyasa

 

Nyasa significa ‘colocar, poner sobre o en, usar, tocar’. En esta meditación colocamos cuidadosamente nuestra atención en los chakras y nos movemos lentamente por cada uno de ellos, desde el coxis hasta la coronilla.

Adopta una postura de meditación cómoda, cierra los ojos y siente el fluir en calma de tu respiración tras la práctica de asanas. Comienza llevando la atención al cerebro y luego sé consciente de la médula espinal que baja por el interior de tu columna. Empezando desde el coxis, inhala subiendo tu atención columna arriba hacia el cerebro, para exhalar bajando hasta el coxis. Repite tres veces.

 

  1. Vuelve a inhalar en la base de la columna y exhala aquí. Visualiza el color rojo en este área y con cada exhalación, repite internamente el mantra semilla del chakra Mulhadara: LAM. Repite tres veces.
  2. Ahora lleva la punta de los dedos al abdomen bajo. Inhala y exhala aquí. Visualiza el color naranja en este área y con cada exhalación, repite internamente el mantra semilla del chakra Svadhisthana: VAM. Repite tres veces.
  3. Lleva la punta de los dedos al plexo solar. Inhala y exhala aquí. Visualiza el color amarillo en este área y con cada exhalación, repite internamente el mantra semilla del chakra Manipura: RAM. Repite tres veces.
  4. Lleva la punta de los dedos al corazón. Inhala y exhala aquí. Visualiza el color verde en este área y con cada exhalación, repite internamente el mantra semilla del chakra Anahata: YAM. Repite tres veces.
  5. Lleva la punta de los dedos a la garganta. Inhala y exhala aquí. Visualiza el color celeste en este área y con cada exhalación, repite internamente el mantra semilla del chakra Vishuda: HAM. Repite tres veces.
  6. Lleva la punta de los dedos al entrecejo. Inhala y exhala aquí. Visualiza el color azul marino en este área y con cada exhalación, repite internamente el mantra semilla del chakra Ajna: OM. Repite tres veces y luego relaja los brazos colocando las manos en el regazo o sobre las piernas.
  7. Lleva la atención a la coronilla y el espacio que se abre más arriba de ella. Inhala y exhala aquí visualizando una luz pura y cristalina brillar sobre la parte superior de la cabeza. Toma tres respiraciones así. Finalmente, inhala en la coronilla y al exhalar baja con tu atención hasta el coxis. Repite tres veces.

 

Cuando acabes, suelta el control de la respiración y ábrete a la escucha interna.

Dhyana mudra o gesto de meditación para estimular Sahasrara chakra

Mudra: Dhyana o mudra de la meditación

 

Este gesto favorece la serenidad interior y el flujo natural de energía hacia Sahasrara. Al unir las manos así en el regazo, creamos un circuito cerrado que conserva y refina la energía vital, dirigiéndola hacia el eje central del cuerpo.

 

Pon la mano derecha sobre la izquierda con las palmas hacia arriba y los pulgares tocándose, y forma un cuenco de quietud donde la energía puede asentarse para más tarde ascender.

 

Afirmaciones para Sahasrara

 

La práctica de las afirmaciones no busca ignorar nuestros retos y desafíos, sino más bien cultivar un terreno fértil para la sanación en la profundidad de nuestra mente.

 

Repite estas palabras en silencio, permitiendo que se arraiguen en tu conciencia sin aferrarte a ellas ni rechazarlas, y mantente receptiva a los cambios que puedan traer a tu percepción del mundo.

 

  • Abrazo a mi ser espiritual y a mi ser terrenal
  • Siento y honro lo divino interior
  • Soy consciente del propósito de mi vida