Yin y Yang yoga: el poder del cómo
¿Yin o Yang yoga? En tiempos de sobrecarga sensorial y polarización emocional, combinar estos dos enfoques opuestos y complementarios puede ser una vía directa para recuperar la armonía interior y sostener una práctica de yoga más plena. La clave está en conocer bien cada estilo y, más allá de la forma, saber cómo se practica y para qué.
Yin y Yang: formas distintas de ponerse en la esterilla
Así como el día sucede a la noche, el yin y el yang no compiten: se suceden, se equilibran. Esta danza de opuestos también puede vivirse sobre la esterilla. El yoga Yang, más dinámico y activo, fortalece la musculatura, mejora la salud cardiovascular y genera calor interno. Su leve activación del sistema simpático puede ser revitalizante y energizante. En cambio, el Yin yoga nos invita a la quietud y la permanencia en posturas pasivas, mejorando el estado del tejido conectivo y estimulando el sistema nervioso parasimpático. Se ha demostrado que reduce la ansiedad transitoria y mejora la calidad del sueño.
Ambos estilos hablan lenguajes distintos, pero el cuerpo los entiende por igual.
A continuación encontrarás cuatro posturas practicadas en ambas formas, para que puedas sentir la diferencia de enfoque en tu propia práctica.
Yin yoga: Libélula en flexión
- Siéntate y abre las piernas hasta donde te resulte cómodo, relajando pies y tobillos. Al exhalar, flexiona la columna hasta encontrar tu primer límite, esa señal sutil que invita a practicar con cautela.
- Mantente 5 minutos respirando con atención y percibiendo las sensaciones en la parte interna y posterior de las piernas y la espalda.
- Puedes usar un apoyo bajo el pecho, bajo los isquiones para bascular la pelvis y proteger la zona lumbar o bajo las rodillas para suavizar la tracción en los isquiotibiales. Sal lentamente y descansa un minuto en Savasana.
Tip: si buscas aliviar tensión en aductores/isquiotibiales, puedes profundizar en tu Yin yoga con enfoque en la liberación miofascial.


Yang yoga: Upavistha Konasana
- Siéntate en Dandasana (Bastón), apoyando el peso directamente sobre los isquiones.
- Abre las piernas hacia los lados todo lo que te sea posible.
- Flexiona los tobillos y apunta los dedos de los pies hacia arriba.
- Enraíza los fémures, de modo que los cuádriceps miren también hacia el techo. Inhala y alarga la columna; al exhalar, inclínate desde las caderas y ve caminando con las manos hacia delante y llevando el torso hacia el suelo.
- Mantén la espalda tan erguida como te sea posible.
- Tras 5 respiraciones, sal volviendo a Dandasana.
Yin yoga: Esfinge
- Túmbate sobre el abdomen, con las piernas juntas pero relajadas o separadas a una distancia cómoda.
- Coloca los antebrazos en el suelo con los codos aproximadamente debajo de los hombros.
- Observa la compresión en tu zona lumbar: si es excesiva, adelanta los codos para suavizarla. Si deseas más compresión en esta zona, dobla las rodillas y trae los pies hacia los glúteos con las piernas relajadas.
- Descansa la frente en un bloque angulado y mantén 3 minutos.
- Sal lentamente y pasa a Balasana.
Tip: Profundiza en estas y otras posturas con mi programa base de Yin yoga online.


Yang yoga: Salamba Bhujangasana
- Túmbate boca abajo con las piernas juntas.
- Lleva el coxis hacia el pubis y rota los muslos hacia dentro para proteger la zona lumbar.
- Activa las piernas y alarga desde los pies hacia atrás.
- Mantén los glúteos firmes, sin tensión.
- Coloca los codos bajo los hombros, antebrazos paralelos, e inhala para elevar el pecho y la cabeza.
- Con cada inhalación, proyecta el esternón hacia delante.
- Activa suavemente la parte baja del abdomen, creando una cúpula que sostiene la espalda.
- Toma 5 respiraciones y deshaz bajando el torso y la cabeza.
Yin yoga: Media Mariposa en flexión lateral
- Desde sentada, abre la pierna derecha hacia fuera en Media Libélula y trae el pie izquierdo hacia ti en Media Mariposa.
- Vamos a flexionar lateralmente hacia el lado derecho.
- Puedes colocar un apoyo bajo el codo derecho de forma que la mano derecha sostenga tu cabeza.
- Eleva el brazo izquierdo por encima de la cabeza y recuerda relajarlo doblando el codo.
- Mantén 3 minutos sintiendo la postura desarrollarse.
- Sal lentamente con una inhalación, vuelve al centro y permanece en verticalidad unas respiraciones sintiendo el rebound antes de ir al otro lado.
- Esta postura es beneficiosa para pulmones en otoño.
Tip: También puedes profundizar tu práctica de Yin yoga según las 5 estaciones del Taoísmo.


Yang yoga: Parivrtta Janu Sirsasana
- Siéntate en Mariposa y luego extiende la pierna derecha.
- Inhala y gira el pecho hacia la rodilla izquierda y eleva el brazo izquierdo junto a la oreja izquierda.
- Al exhalar, flexiona lateralmente hacia la derecha, abriendo también el pecho hacia el cielo.
- Inhala para alargar el costado izquierdo y exhala para profundizar suavemente la flexión.
- Puedes enlazar la mano izquierda con el borde externo del pie derecho o dejar que trace un arco suave.
- Opcionalmente, lleva también la mano derecha hacia el pie.
- Mantén 5 respiraciones antes de salir con una inhalación y cambiar de lado.
Yin yoga: Dragón en torsión
- Empieza a gatas y adelanta el pie derecho por fuera de la mano derecha.
- Estira la pierna izquierda hacia atrás hasta donde te sea cómodo, usando un apoyo bajo la rodilla si lo necesitas.
- Lleva la mano izquierda al interior de la rodilla derecha y, al exhalar, empújala suavemente hacia fuera mientras dejas caer la cadera izquierda.
- Permite que la planta del pie derecho se levante y se abra.
- Gira el tronco a la derecha y mira por encima del hombro sin tensionar el cuello.
- Mantén 2 minutos, sal despacio y observa el eco de la postura antes de cambiar de lado.


Yang yoga: Saral Parivrtta Parsvakonasana
- Comienza en cuadrupedia y pasa a una zancada baja con la pierna derecha adelantada y la rodilla izquierda en el suelo.
- Asegúrate de que la rodilla derecha esté sobre el tobillo y el empeine izquierdo apoyado.
- Inhala y eleva el torso, uniendo las palmas en Anjali Mudra.
- Exhala y lleva el codo izquierdo al exterior de la rodilla derecha, girando el tronco hacia la derecha.
- Presiona las palmas para profundizar la torsión con el pecho abierto, hombros relajados y cuello largo.
- Mantén la pelvis estable.
- Tras 5 respiraciones, sal y repite del otro lado.
Yin y Yang yoga: aliados para una vida en equilibrio
En un mundo marcado por la sobreestimulación, el Yin y Yang yoga son aliados poderosos. El yin nos centra cuando estamos cerca del desborde; el yang nos activa cuando caemos en la inercia. Integrarlos mejora la salud física y fortalece la resiliencia emocional.
El Yin despierta la interocepción: esa capacidad de percibir lo que ocurre dentro de ti. El Yang fortalece la mente a través de la acción consciente. Alternar entre ambos no solo regula el cuerpo, sino que también enriquece el autoconocimiento.
Practicar con conciencia no es elegir entre uno u otro, sino saber cuándo y cómo integrar ambas energías.
Porque la medicina del yoga no reside en la forma, sino en la intención.
Fotos: Iván Berbel / @ivanberbelphoto para Revista Yoga Spirit / @yogaspirit_revista
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