Yin yoga y chakras: Manipura
Una tercera entrada al blog sobre el trabajo con chakras para impulsar la salud física, la estabilidad emocional y el desarrollo espiritual, desde la perspectiva del Yin yoga. Ahora llegamos a Manipura, “la ciudad de joyas”. Este lugar de acceso a nuestro poder personal es un centro gravitacional que define la relación que tenemos con nosotras mismas.
Chakras y meridianos
El trabajo del Dr. Motoyama brinda un puente entre los conceptos del Ayurveda (chakras, prana) y la Medicina China (meridianos, Chi) y sugiere que prana y Chi no representan energías distintas, sino manifestaciones de un mismo principio fundamental. A nivel filosófico, propone que ambas tradiciones no son contradictorias, sino dos visiones de un mismo campo de energía vital que se expresa de manera macro (centros) y micro (canales).
Macro: los centros
En la visión del Dr. Motoyama, los chakras actúan en un nivel “macro” como centros energéticos principales que regulan y transforman la energía en diferentes planos del ser humano.
Se los considera “estaciones receptoras y transductoras de energía” debido a su capacidad de influir tanto en aspectos físicos como en aspectos emocionales y mentales. Los chakras funcionan como un nexo entre la dimensión corporal y la dimensión sutil o espiritual.
Cada uno de estos centros cumple un rol específico y contribuye a mantener la coherencia y la armonía global del organismo.
El Ayurveda y la MTC comparten una visión holística en la que los centros regulan y distribuyen la energía vital a través de canales para mantener el equilibrio del ser.


Micro: los canales
Los meridianos se ubican en un nivel “micro” al constituir los canales de distribución de la energía vital a lo largo de todo el sistema energético.
Su principal función es asegurar que este flujo energético se distribuya de manera adecuada, enlazando y nutriendo todas las partes del cuerpo.
Mientras los chakras dirigen y modulan la energía de manera global (macro), los meridianos hacen posible su circulación, garantizando la comunicación interna (micro) y el equilibrio de las funciones, tanto físicas como sutiles.
Es importante notar que, aunque existen similitudes entre el Ayurveda y la MTC, cada sistema tiene sus propias particularidades y enfoques terapéuticos, si bien ambos buscan el equilibrio energético para mantener la salud.
Manipura
EL TERCER PELDAÑO DE LA ESCALERA
En una imaginaria escalera entre la tierra y el cielo, una polaridad yin-yang entre ambos extremos, Manipura representaría el tercer peldaño.
Si el primer chakra está asociado con la tierra, la supervivencia básica y nuestras raíces, y el segundo chakra alberga aspectos más creativos de nuestro ser, el tercer chakra es nuestro centro de poder personal. Su estado define la relación que tenemos con nosotras mismas y nos proporciona nuestro sentido de la autoestima, autoconfianza, determinación y fuerza de voluntad.
Una vez pisamos tierra firme y nuestras necesidades básicas están cubiertas (un primer chakra fuerte), entramos en el flujo acuático de la vida y desarrollamos nuestro potencial emocional y creativo (un segundo chakra fuerte). Podríamos decir que el tercer chakra es el centro gravitacional del ser, donde establecemos la relación con nosotras mismas.
Raíz y flor
Orientada hacia la parte anterior del cuerpo, la flor o apertura es la zona más sensible de un chakra y donde suele haber más energía, por lo que es más fácil de sentir para algunas personas.
La raíz de Manipura está ubicada en la columna, justo bajo la caja torácica, mientras que su parte más sensible o flor se abre hacia el abdomen alto o plexo solar, como un gran sol que irradia una luz interior única. Enfocar nuestra atención en estas zonas, puede ayudarnos a potenciar su evolución y equilibrio.
Meridianos afectados
Según el trabajo del Dr. Motoyama, el chakra Manipura influye principalmente sobre los meridianos del Estómago, Bazo, Hígado, Vesícula Biliar, Intestino Delgado e Intestino Grueso.
Manipura en equilibrio
Cuando este chakra está equilibrado, podremos digerir correctamente, no solo los alimentos que ingerimos, sino también las experiencias que vivimos. También contaremos con la valentía necesaria para enfrentar situaciones difíciles y superarlas, o para emprender acciones con decisión y sin titubeos. Con un tercer chakra fuerte, nos será más fácil establecer límites saludables y abrazar nuestro propio poder personal. En general, nos sentiremos más seguras de nosotras mismas y tendremos una autoestima más alta.
Manipura en desequilibrio
Si su energía está en exceso, quizá tengamos tendencia al individualismo, la rebeldía o la competitividad, a juzgar duramente a los demás y a caer en la intolerancia, la irritabilidad, la agresividad o la necesidad de controlar. Si su energía está en déficit, podríamos carecer de iniciativa, entusiasmo o ambición. También sería fácil vernos atrapados en la pasividad y tener baja autoestima o problemas digestivos.

CUÁNDO TRABAJAR CON ESTE CHAKRA
En el microcosmos. Cuando nos sentimos víctimas de las circunstancias o nos cuesta establecer y mantener límites saludables; si la procrastinación es un problema o dependemos de estimulantes para ponernos a funcionar; si tendemos a imponer nuestras ideas o a controlar las situaciones.
En el macrocosmos. Podría ser útil trabajar con este chakra durante la época de la primavera, pues estimularíamos energéticamente el Hígado y la Vesícula Biliar para impulsar sus tareas estacionales. También durante el verano, pues el elemento Fuego es la cualidad energética tanto de la estación como del chakra. Por otro lado, se podría trabajar en épocas de mucha sociabilidad y comidas copiosas, como las Navidades.
Secuencia de Yin yoga para Manipura

Visualización para fortalecer nuestros límites
A menudo, la falta de tolerancia surge de la ausencia de límites claros. En un mundo cambiante e incierto, definir nuestro espacio nos permite interactuar con apertura, sin reaccionar a la defensiva. También nos ayuda a equilibrar la firmeza y la flexibilidad, algo indispensable para que la comprensión y la inclusividad ganen terreno a la intolerancia y la exclusividad en nuestras relaciones.
Preparar
Busca un objeto para representar una línea; puede ser una cuerda, una cinta o un pañuelo. Ubícate de pie en un espacio tranquilo y silencioso y coloca el objeto en el suelo cerca de ti. Siente tu cuerpo firme pero cómodo.
Respirar profunda y fluidamente
Cierra o entorna los ojos. Inhala profundo por la nariz y deja que el aire expanda tu cuerpo. Exhala suavemente por la boca, soltando tensiones.
Así como la respiración fluye de una fase a otra sin esfuerzo, nuestros límites pueden existir sin rigidez. Con cada inhalación, siente apertura y aceptación. Con cada exhalación, suelta rigidez o resistencia.
Conectar con tu espacio interior (4 mins)
Imagina que estás en un lugar amplio y sereno: un bosque, una playa, un jardín o cualquier espacio donde te sientas segura y en calma. Respira conectando con la serenidad de este entorno, dejando que cale profundo en tu ser.
Ahora, trae a la mente la línea que colocaste en el suelo: es el símbolo de tus límites personales. No es una barrera rígida ni infranqueable, sino una línea de luz flexible, que te define sin aislarte. Reconoce que tener límites es un acto de autocuidado, no de separación.
Explorar la flexibilidad dentro de los límites (4 mins)
Piensa en una situación reciente en la que alguien o algo desafió tu tolerancia. Observa la sensación que surge sin juzgarla. ¿Cómo reaccionaste en ese momento?
Imagina que estás de nuevo en esa situación y que, en lugar de reaccionar de inmediato, extiendes un hilo de luz que va desde la línea de tus límites personales hacia la persona o situación, como abriendo un canal de comprensión.
Repite internamente: «Tengo derecho a mis límites y, al mismo tiempo, puedo abrirme al entendimiento».
Integrar y cerrar (3 mins)
Empieza a mover suavemente tu cuerpo, abre los ojos y observa la línea en el suelo. Siente la seguridad de estar en tu espacio dentro de la línea: aquí están tus valores, tus necesidades, tu paz. Da un paso al otro lado de la línea y ten la certeza de que puedes interactuar con el mundo sin perderte en él: aquí practicas la tolerancia y la flexibilidad sin renunciar a quién eres.
Vuelve a cruzar la línea varias veces para notar cómo el equilibrio entre tu espacio y el mundo exterior se vuelve más natural. Recuerda: tus límites existen, pero también pueden adaptarse según lo necesites. Lleva la atención nuevamente a la respiración. Al inhalar, siente la claridad de tus límites. Al exhalar, siente la ligereza de ser flexible.
Toma una última respiración profunda y regresa completamente a la habitación. Lleva contigo esta nueva sensación de fortaleza, claridad y tolerancia.

Mudra: Agni o mudra del Fuego
Este mudra ayuda a mantener un nivel de calor adecuado en el cuerpo y potencia la fuerza de voluntad y la confianza en uno mismo. Se dice que al liberar el pulgar de los otros dedos, liberas el elemento Fuego de la influencia de los demás elementos, reforzando tu samana vayu y potenciando la buena digestión y la vitalidad.
Afirmaciones
Deja que estas afirmaciones se conviertan en un sankalpa, en una forma de establecer una intención y conectar con los deseos más sinceros de tu corazón. Suspende el juicio y permanece receptiva a su manifestación.
- Creo en mí misma.
- Puedo lograr lo que me propongo.
- Me acepto tal y como soy.
Preguntas de autoindagación
La práctica de journaling nos sorprende al arrojar respuestas que no esperábamos y revelarnos dimensiones ocultas de temas importantes. Aquí tienes tres preguntas a explorar en relación al tercer chakra y su potencial latente.
- ¿Cómo me percibo a mí misma?
- ¿Sé reconocer mi poder personal?
- ¿Tiendo a procrastinar o acometo mis tareas con entusiasmo?
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