Yin yoga: el yoga de las estaciones

Vivir teniendo en cuenta los cambios de las estaciones significa vivir en armonía con nuestra propia naturaleza. Y despertar a la sabiduría innata de nuestro propio cuerpo significa aprender a respetar el planeta en que vivimos y a los seres que lo ocupan.
El Yin yoga, como todos los yogas, es una práctica inclusiva que busca un bien común. Basado en el daoísmo y la Medicina Tradicional China, el Yin yoga propone una serie de asanas bien diferenciadas para cada estación.
La energía vital o chi, los órganos internos y sus meridianos son los protagonistas de esta práctica suave pero intensa que tanto beneficios aporta.

 

El juego de Yin y Yang en la naturaleza

Todos estamos familiarizados con el símbolo del Yin y el Yang. Los daoístas dicen que cuando el chi se condensa en el terreno físico, se separa en estas dos polaridades complementarias e inseparables.
El lado negro del símbolo representa los aspectos Yin del chi: lo oscuro, lo duro, lo profundo, lo frío, lo estático, la luna, la noche… El lado blanco representa sus aspectos Yang: lo luminoso, lo blando, lo superficial, lo caliente, el movimiento, el sol, el día…
El cambio de las estaciones a lo largo del año es un recorrido cíclico de Yin a Yang y vuelta a empezar.

 

Las cinco estaciones, sus elementos y órganos internos

Cinco son las estaciones del ciclo de la vida según el daoísmo. Cada una de ellas posee una cualidad energética o elemento que guarda una correlación con los aspectos Yin y Yang de la existencia.
Cada estación y su elemento se equiparan en Medicina Tradicional China con un par yin-yang de órgano interno/víscera. Y cada uno de estos pares se comporta a nivel energético como su elemento correspondiente.

Todos los órganos internos tienen aspectos físicos, energéticos sicológicos y mentales. Si se encuentran débiles y a falta de energía vital, nuestras emociones y estados mentales también sufrirán. Y viceversa: si nuestras emociones o estados mentales están desequilibrados, podemos llegar a enfermarnos físicamente o sentirnos agotados.

 

Los órganos internos y sus canales energéticos

En su aspecto estacional, el Yin yoga potencia la salud de los órganos internos predominantes en cada estación. Las asanas buscan el flujo de energía sin obstáculos a través de los meridianos correspondientes.
Los meridianos son canales energéticos que distribuyen la energía vital o chi por todo el cuerpo. Existen 12 meridianos principales que “nutren” a 12 órganos internos y cada uno recorre una zona particular del cuerpo.
El recorrido de los meridianos coincide con las vías fasciales largas descritas por los anatomistas. Las posturas de Yin yoga se mantienen durante varios minutos e inciden sobre diversos tejidos conectivos, en este caso, las fascias.
Al aplicar estrés sobre estas zonas (estiramiento, compresión o torsión) se estimula el flujo de energía vital a través de los meridianos y se genera salud para el órgano interno correspondiente.
En otras entradas del blog hablaré de posturas que nos benefician en cada estación.

 

Otros beneficios y aspectos del Yin yoga

Entre los otros muchos beneficios del Yin yoga se encuentra el que rejuvenece nuestros tejidos conectivos profundos aportando jugosidad a las articulaciones. También nos enseña a relajarnos profundamente y contrarresta el ritmo exigente de nuestras vidas diarias. Además, nos prepara para la meditación y nos invita a conocernos mejor.
Si quieres saber más sobre esta práctica suave pero intensa que tantos beneficios aporta, te invito a participar en una de mis eventos: clases, talleres o retiros en Barcelona y otros lugares.